Beto Ortiz arremetió contra el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, luego de que invalidara la mayoría de las rúbricas recolectadas para convocar a un pleno extraordinaria.
Según Rospigliosi, aunque se presentaron 78 firmas, solo 29 de ellas poseen validez, lo que impide el debate sobre la continuidad de José Jerí Oré en sus funciones presidenciales encargadas.
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En ese contexto el conductor señaló que este escenario evoca los episodios más oscuros de la historia política reciente del país.
Beto Ortiz evoca episodios oscuros
“La verdad es que esto de las firmas nos recuerda a los grandes escándalos del fujimorato“, sentenció, haciendo referencia directa a la “fábrica de firmas” y al caso del notario Medelius que marcaron la década de los 90.
La desconfianza radica en cómo un proceso parlamentario formal termina reducido a menos de un tercio de su respaldo inicial bajo criterios que la oposición cuestiona duramente.
Debido a esta situación, el comunicador apuntó contra Keiko Fujimori, señalándola de no querer soltar el poder.
“Lo que está pasando realmente no nos sorprende, porque la manera como Jerí y sus adláteres se aferran a Palacio de Gobierno y la manera como Keiko Fujimori se aferra también al poder que está concentrando en este momento de confusión“, declaró.
Lobbies y tácticas para torcer la voluntad
La denuncia no solo se centra en el conteo administrativo, sino en una presunta operación de presión política.
Beto Ortiz reveló la existencia de un “fenómeno extraño” dentro del hemiciclo: parlamentarios que, tras firmar libremente, deciden retirar su apoyo sin explicaciones claras.
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Mencionó específicamente el caso del congresista Luis Roberto Kamiche, planteando la interrogante sobre si estos cambios de postura responden a ofrecimientos o amenazas externas.
Según el acucioso periodista, agentes y lobistas del Gobierno estarían interviniendo directamente en las oficinas del Parlamento para “torcer” la votación.








