La política peruana vuelve a encenderse tras las recientes declaraciones de Fernando “Popy” Olivera, quien ha denunciado públicamente ser víctima de una campaña de intimidación.
En entrevista con Beto Ortiz, el candidato de la ‘Escoba’ fue enfático al señalar que su integridad física corre peligro tras el tenso intercambio que protagonizó con el líder de Alianza para el Progreso (APP), César Acuña, durante el último debate presidencial.
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Fernando Olivera: “Tengo deberes sagrados que cumplir”
Haciendo uso de una retórica patriótica, Olivera comparó su postura frente a la corrupción con la gesta heroica de Francisco Bolognesi. “Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho”, afirmó el candidato, sugiriendo que su rol en la contienda electoral va más allá de la búsqueda de votos: se trata, según él, de un deber moral para con el país.
El presentador del espacio puso énfasis en los constantes “gazapos” o errores discursivos de sus oponentes, a lo que Olivera respondió que su intervención fue una respuesta directa a la falta de seriedad en las propuestas de seguridad ciudadana. Sin embargo, lo más alarmante de su testimonio fue la denuncia de un presunto reglaje.
Una acusación directa
“Yo responsabilizo a César Acuña de lo que me pase. Así de directo lo digo”, sentenció Olivera. Según su relato, ha detectado seguimientos sospechosos en los últimos días, además de advertencias veladas que sugieren un intento de encarcelamiento o amordazamiento mediante procesos judiciales. “Dicen que me van a llevar fruta a la cárcel; quieren que retroceda, pero aquí estoy más firme que nunca”, añadió.
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La seguridad en el centro del debate
Para Olivera, estas supuestas amenazas están directamente vinculadas a sus denuncias sobre la falta de idoneidad de otros candidatos para liderar la lucha contra la inseguridad. El candidato sostiene que no se puede combatir la delincuencia cuando existen cuestionamientos éticos en los propios líderes políticos.
A pesar del riesgo que asegura estar asumiendo, Olivera ratificó que no silenciará sus críticas. Mientras tanto, el entorno de César Acuña no ha emitido un comunicado oficial sobre estas graves acusaciones, que añaden una dosis de alta tensión a un proceso electoral ya marcado por la polarización y la confrontación directa.





