La primera vuelta de las Elecciones Generales 2026 ya se llevaron a cabo, pero diversos partidos políticos no quitan su propaganda de la vía pública.
Este fenómeno transforma las ciudades en un museo al aire libre marcado por la desidia electoral y la falta de limpieza.
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A pesar de las promesas de orden y mano dura contra la informalidad, los paneles continúan perturbando el paisaje urbano.
La normativa vigente establece responsabilidades claras sobre quién debe retirar estos elementos publicitarios una vez concluido el proceso. Sin embargo, el incumplimiento es una constante que afecta la seguridad pública y el ornato de las principales avenidas.
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Según el especialista José Tello, la responsabilidad primaria de retirar los paneles corresponde directamente a los partidos políticos. Las agrupaciones deben gestionar el desmantelamiento de su publicidad para evitar sanciones y la acumulación de contaminación visual. No obstante, la realidad en los postes de luz y telefonía muestra un escenario de abandono sistemático.
Los municipios tienen la facultad de intervenir si las organizaciones políticas no cumplen con su obligación de limpieza. Existe un plazo legal de 60 días para que estos paneles sean eliminados de la vía pública. Este periodo comienza a contabilizarse a partir de la resolución del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que da por concluido el proceso.
Violando la norma
La fiscalización municipal se encuentra bajo sospecha debido a incidentes registrados durante el periodo de campaña electoral. Un vehículo de la Municipalidad de Chorrillos, identificado con la placa UC 879, fue captado realizando pintas políticas.
El material audiovisual muestra el uso de recursos estatales a favor del partido Avanza País durante la madrugada.

La ciudad queda empapelada tras la primera vuelta electoral, generando una sensación de abandono institucional. Mientras el Jurado Nacional de Elecciones enfrenta críticas por una presunta parálisis fiscalizadora, la basura electoral persiste.






