Augusto Thorndike y Alvina Ruiz cuestionaron severamente al candidato presidencial Roberto Sánchez, quien llegó tarde a su propio mitin de cierre de campaña en el Campo de Marte, Jesús María. Según los conductores, el retraso no se debió a un imprevisto justificable, sino a una prolongada reunión privada que mantuvo con el político Mesías Guevara en el distrito de Surco.
La controversia se intensifica porque, mientras se desarrollaba dicha cita política, Sánchez debía participar de forma obligatoria en una audiencia virtual de control de acusación. Los presentadores evidenciaron que el candidato permaneció con la cámara apagada y sin prestar atención al proceso judicial, demostrando un profundo desprecio e indiferencia hacia los poderes del Estado.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Roberto Sánchez imita a Pedro Castillo, pero no logra convocatoria en Puno: “Hasta el momento solo hay 30 personas”
Para ocultar el encuentro antes de que las cámaras de Willax TV lo captaran en el lugar, Sánchez publicó un tuit a las 5:36 p. m. intentando normalizar la reunión. Posteriormente, al llegar con marcado retraso frente a sus simpatizantes en el mitin, justificó falsamente su tardanza alegando haber sufrido un repentino ataque de calambres que requirió remedios caseros.
Roberto Sánchez minimiza presuntos pactos bajo la mesa ante Willax
Al ser abordado por un reportero de Willax TV a la salida de la reunión, Sánchez evitó confirmar si Mesías Guevara sería su próximo primer ministro. Pese a las insistencias sobre si Alfonso López Chau ya había sugerido dicha designación, el candidato se limitó a señalar que las agrupaciones aliadas actúan por desprendimiento democrático y no por la búsqueda de ministerios.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Roberto Sánchez buscaría liberar a presos ligados al Movadef tras acuerdo firmado con Fenatep
Finalmente, el actual congresista ensayó una defensa sobre su moderación económica, negando discrepancias con la autonomía del Banco Central de Reserva. Al ser consultado sobre su ausentismo laboral y la posibilidad de otorgar un eventual indulto al expresidente Pedro Castillo, Sánchez evitó dar una respuesta jurídica concreta y se limitó a declarar que “la voz del pueblo es la voz de Dios”.





