El panorama electoral peruano presenta movimientos significativos en las estrategias de campaña de los aspirantes a la presidencia. Roberto Sánchez Palomino, líder de Juntos por el Perú.
Ha iniciado un recorrido nacional marcado por propuestas de cambios drásticos y el uso de símbolos característicos. Desde el comienzo de su ruta proselitista, Sánchez ha portado un sombrero similar al utilizado por el expresidente Pedro Castillo. Sin embargo, lo que más llama la atención de los analistas es la evolución de su narrativa respecto a las instituciones económicas del país.
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En las primeras etapas de su campaña, el candidato mantuvo una posición confrontacional hacia la máxima autoridad monetaria. Sánchez llegó a afirmar que el presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, no representaba los intereses populares.
En declaraciones previas, el líder de Juntos por el Perú aseguró que, de alcanzar el gobierno, removería a Velarde de su cargo en el primer día de gestión. Calificó la labor del economista como una gestión orientada exclusivamente a las élites y grandes empresas.
No obstante, esta postura parece haber experimentado una moderación reciente. En intervenciones actuales, Sánchez sostiene que está en la capacidad de dialogar y “tomar un café” con el titular del BCR.
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“No le creería absolutamente nada. Si es verdad que quiere tomarse un café con él, lo cual lo dudo; salvo que le quiera poner algo en el café para dormirlo y llevárselo cargado. El señor Velarde es un hombre demasiado inteligente como para caer en ese tipo de juegos”, indicó el congresista José Cueto a ‘ContraCoriente’.
Traicionó a Pedro Castillo
La relación de Sánchez con el expresidente Pedro Castillo también muestra facetas distintas. Aunque hoy su lema de campaña es “Libertad Pedro Castillo” y propone un eventual indulto, su postura fue diferente durante la crisis del 7 de diciembre.
En aquel momento, cuando se produjo el autogolpe de Estado, Sánchez renunció a su cargo de ministro a través de sus redes sociales. Esta falta de apoyo inicial contrasta con la actual bandera de defensa que lidera en sus actividades proselitistas.
Por otro lado, su labor parlamentaria es objeto de críticas por parte de sus colegas en el Congreso de la República. Sánchez preside la comisión multipartidaria de impulso al Puerto de Chancay, un proyecto estratégico para el comercio exterior peruano.
La opinión pública y los votantes se encuentran ante dos versiones de un mismo candidato. Una que busca la estabilidad institucional y otra que plantea una reconfiguración total del sistema actual para el país.







