El ministro de Relaciones Exteriores, Óscar Maúrtua, afirmó que prohibir las actividades del expresidente de Bolivia, Evo Morales, en Perú “es ir en contra de la democracia”.
“Emplazar al Gobierno para que prohíba las actividades de Evo Morales en el país es pedirle que actúe al margen de la legalidad, lo que es impropio en una democracia”, dijo en La República.
El canciller Maúrtua dejó en claro que las actividades de organizaciones políticas extranjeras no son consideradas “una vulneración del derecho interno”.
“La simple presencia y actividad de organizaciones políticas extranjeras no pueden ser consideradas una vulneración del derecho interno o del derecho internacional”, señaló.
En tal sentido, aseveró que la intervención extranjera es condenable si se pretender vulnerar la integridad del territorio nacional. “Si se pudiera constatar que tales organizaciones buscan reunirse con el objetivo de socavar la integridad territorial del Estado peruano como parte de un proyecto geopolítico transnacional, sería algo claramente condenable”, concluyó.





