Una tragedia se ha vivido en Rusia. Un ataque terrorista que realizó el grupo yihadista, del Estado Islámico, en la sala de conciertos Crocus City Hall, en Moscú, ha dejado un lamentable saldo de 133 personas fallecidas y más de 100 heridos, así lo anunció el Comité de Instrucción de este país a través de un comunicado.
Esta embestida armada, que se dio en el preámbulo de un espectáculo que iba a brindar el grupo de rock Piknik, es considerado como uno de los mayores ataques que han sufrido los rusos en su historia.
Según el gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, quien visitó el lugar de la tragedia, el número de las víctimas mortales "aumentará considerablemente" conforme avanzan las labores de búsqueda y rescate.
Los investigadores, encargados de este caso, sostuvieron que las causas de la muerte de los asistentes a este evento musical, se produjeron por heridas de bala y la asfixia por el humo del incendio provocado por los atacantes.
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) informó de la detención de once personas en relación con el atentado en la sala del Crocus City Hall. Entre los detenidos se encuentran cuatro terroristas que participaron personalmente en el ataque, según informó el director del FSB, Alexandr Bórtnikov, al presidente ruso, Vladímir Putin.
De acuerdo con los servicios de seguridad, los terroristas pretendían cruzar la frontera hacia Ucrania y que mantenían "contacto" con representantes de ese país.
Terror en #Rusia
Un tiroteo durante un concierto en Moscú dejó decenas de muertos y cientos de heridos. #Ucrania y #EU se deslindaron del ataque; sin embargo, el Estado Islámico asumió la responsabilidad.
Con información de @christarriet pic.twitter.com/pInFQUVQ4E
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) March 23, 2024





