Este lunes, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, recibió en el palacio de Planalto en Brasilia, al dictador venezolano, Nicolás Maduro, quien no visitaba Brasil desde el año 2015.
Ante su llegada, Lula anunció el inicio de una “nueva época” en la relación entre ambos países y a nivel regional.
“Venezuela siempre ha sido un socio excepcional para Brasil, pero, debido a las contingencias políticas y a los equívocos, el presidente Maduro pasó ocho años sin venir a Brasil. Hoy se abre una nueva época en las relaciones entre nuestros países (…) Venezuela está preparada para que retomemos las relaciones virtuosas con los inversionistas y empresarios brasileños”, expresó Da Silva en conferencia de prensa.
Maduro llegó el pasado domingo 28 de mayo a la capital de Brasil con la finalidad de participar de una reunión el día martes junto a los demás mandatarios de Sudamérica. El encuentro fue convocado por Lula con la finalidad de buscar reactivar la integración de la región sudamericana y solucionar los quiebres ideológicos y crisis internas.
"Es el inicio del regreso de Maduro" al plano regional, y el encuentro con los demás líderes será "la vuelta de la integración de América del Sur", sentenció el gobernante brasileño.





