El canciller del régimen de Venezuela, Yvan Gil, anunció este jueves la decisión del dictador Nicolás Maduro de "suspender las actividades" de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en este país, instalada en 2019, y expulsar su personal en 72 horas.
"Esta decisión es tomada debido al impropio papel que esta institución ha desarrollado, que lejos de mostrarla como un ente imparcial, la convierte en el bufete particular del grupo de golpistas y terroristas que permanentemente se confabulan contra el país", sostuvo el funcionario.
La tiranía de Maduro exigió que el personal adscrito "abandone el país en las siguientes 72 horas, hasta tanto rectifiquen públicamente ante la comunidad internacional su actitud colonialista, abusiva y violadora de la Carta de las Naciones Unidas".
Lo comunicado fue exclamado luego de que el relator especial de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, Michael Fakhri, dijera tras una visita al país que, de acuerdo con observaciones preliminares, 8 de cada 10 venezolanos viven en la pobreza (82 %) y más de la mitad en pobreza extrema (53 %).
Es importante señalar que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se instaló en Venezuela en 2019, cuando Michelle Bachelet ocupaba la máxima posición.
Antes de dejar el cargo, la expresidenta de Chile dijo que veía progresos en materia de derechos humanos en Venezuela, pero que aún quedaba "mucho por hacer".





