La actriz Anahí de Cárdenas compartió recientemente en sus redes sociales la experiencia que vive tras convertirse en madre por primera vez. Su hijo Emile, nacido por cesárea el pasado 26 de junio de 2025, es alimentado con leche de fórmula, una situación que ella explicó con total sinceridad. Sin embargo, esta revelación generó reacciones negativas entre algunas madres, quienes consideraron que amamantar era indispensable para el bienestar del bebé.
Las críticas no tardaron en llegar, y parte de la comunidad materna le reprochó públicamente el no ofrecer leche materna a su pequeño, insistiendo en que “es lo mejor” para el desarrollo infantil. Uno de los comentarios que más molestó a Anahí fue: “Yo te sugiero que le des pecho, es lo mejor, sino va a ser un niño enfermo”, demostrando el peso de la presión social que enfrenta.
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Frente a estos ataques, la actriz alzó la voz a través de su cuenta de Instagram para aclarar que su elección no es una cuestión voluntaria, sino una consecuencia directa de su delicado historial médico. “La verdad es que harta me tienen. He tenido cáncer. No tengo mamas. Por favor, ya no me escriban estas cosas”, expresó con visible frustración, recriminando a quienes cuestionan su amor por su hijo.
Anahí, de 42 años, recordó el intenso proceso que vivió tras ser diagnosticada con cáncer de mama y haberse sometido a una doble mastectomía. “Si pudiera darle leche materna a mi hijo, lo haría, pero no tengo cómo. No se metan, por favor”, sentenció, dejando en claro que la salud y circunstancias personales limitan sus opciones, y pidió respeto ante la situación.
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A través de este mensaje sincero y emotivo, la popular actriz no solo defendió su manera de alimentar a su bebé, sino que también visibilizó la realidad de muchas madres que, por diversas razones, deben recurrir a la leche de fórmula. Su mensaje se convierte en un llamado a la empatía y al respeto hacia las decisiones y desafíos personales.










