El exjugador de Alianza Lima, Pier Larrauri, hizo una grave denuncia que compromete al balompié peruano. En sus recientes declaraciones, el aún futbolista reveló lo que atravesó en carne propia durante su etapa en Deportivo Coopsol de la Liga 2 2023.
En el programa 'Cojo y Manco', Larrauri contó que, cuando vestía la camiseta de dicho equipo, un "ex seleccionador nacional" contactaba por el tema de apuestas ilegales.
"Los pagos son malos y el campeonato dura cinco meses. Entonces, ¿cómo es posible que, con el sueldo que pagan, los jugadores puedan vivir de esto?", dijo en un inicio.
"Todo esto desencadena que aparezcan terceros que llaman jugadores continuamente, involucrándolos en el tema de las apuestas. Lidiar con esto me generó un desgaste emocional muy grande, porque muchos jugadores se me acercaban y no sabía si estaban jugando para mí o contra mí", prosiguió.
PIER LARRAURI ASEGURA QUE "EX SELECCIONADOR NACIONAL" ESTÁ INVOLUCRADO
En su impactante testimonio, Pier Larrauri comentó que uno de los actos que más le indignó fue que la persona que contactó un compañero suyo era un futbolista profesional, con paso en la 'blanquirroja'. Este hombre, asimismo, había sido dirigido por Víctor 'Chino' Rivera, técnico en ese momento de Coopsol.
"Recuerdo una experiencia particular: un jugador se me acercó antes de un partido contra Comerciantes Unidos en Cutervo y me mostró un mensaje de un tercero. Lo peor era que este tercero había sido futbolista profesional y seleccionador nacional. Además, había sido entrenado por el técnico en ese momento, el 'Chino' Rivera. El 'Chino' Rivera es una persona honrada, totalmente honesta, de bien y siempre se había movido en ambientes bastante limpios. Nunca experimenté lo que nos tocó vivir ese año", comentó Larrauri.
De acuerdo con el delantero, el recado deslizaba: "'Ya tres de tus defensas están, solo faltas tú. Te tienen que meter dos goles en el primer tiempo'. ¿Qué hacemos?".
Ante tal problemática, Larrauri optó por marcharse de la institución, por lo que ahora se encuentra jugando en Ceahlaul de Rumanía.
"Había un defensa del equipo que ya no tenía celular. Había estado tan metido dentro de esta mafia en algún momento, que quería salirse, pero ya no podía, porque hay una mafia detrás", comentó.
"Todo esto me generaba un desgaste emocional muy grande. Yo siempre he buscado la excelencia y, al ver que mi carrera se estaba yendo por lugares en los que no solamente tenía que preocuparme en jugar, sino en todo lo demás; yo decía: '¿Dónde estoy parado? No me he esforzado toda mi vida para vivir este tipo de situaciones'", culminó.





