La alcaldía de Rio de Janeiro, una de las ciudades brasileñas más afectadas por la pandemia, aprobó la entrada de público a la final de la Copa América 2021 que se disputará entre Argentina y Brasil en el Maracaná el sábado, que podrá albergar hasta el 10% de su capacidad máxima.
La decisión se tomó “considerando que la entidad organizadora presentó protocolos de operación y acreditación, adoptando mecanismos para proteger la salud de los involucrados, utilizando herramientas adecuadas para la prevención del contagio y la propagación del covid-19”, comentó la autoridad en el diario oficial de este viernes.
El templo carioca podrá recibir hasta el 10% de su capacidad máxima, de 78.000 personas, “en cada sector del estadio”, añadió el boletín oficial.
Los asistentes deberán presentar una prueba de antígenos o PCR con resultado negativo para covid-19 tomada hasta 48 horas antes del cotejo y deberán cumplir las medidas de distanciamiento dentro del recinto, según la publicación.





