El pasado 25 de octubre, el Ministerio del Interior emitió un comunicado en donde prohibía la realización de reuniones sociales o civiles el 31 de octubre. Sin embargo, fue el mismo titular del sector, Luis Barranzuela, quien faltó a la normativa.
Este domingo, cámaras de Latina acudieron al exterior de la vivienda de Barranzuela alertados por los vecinos de la zona, quienes se quejaron del alto volumen proveniente de su casa.
“Desde temprano han estado ahí reunidos, pero no se qué personas. Estuvieron con música”, declaró una de las personas que viven en la zona a RPP.
En el lugar, se captó la presencia del congresista Guillermo Bermejo (Perú Libre), quien, alertado por las cámaras, huyó junto a otras personas a bordo del vehículo de su abogado Ronald Atencio. Asimismo, se registró la salida de Raúl Noblecilla, defensa legal de Vladimir Cerrón.
Además de los mencionados, gran número de personas salieron de la vivienda de Barranzuela tras la llegada de los medios de comunicación, incluso, se conoció que la larga cola de autos estacionados al exterior de la vivienda de Barranzuela pertenecían a sus invitados.
RESPUESTA DE BARRANZUELA
Al respecto, el titular del Interior negó que haya realizado una fiesta e indicó que fue “una reunión de coordinación frente a los conflictos al interior de nuestro Perú”.
— Luis Barranzuela Vite (@ViteBarranzuela) November 1, 2021
Sin embargo, de haber sido así, pese a la evidencia, el mismo comunicado redactado por su cartera también prohíbe las reuniones “sociales, políticas, culturales o de otra índole”, por lo que de igual forma habría faltado a las normas emitidas por el propio Consejo de Ministros.
#COMUNICADO | En relación a la realización de posibles fiestas o eventos sociales a llevarse a cabo el próximo 31 de octubre, el #Mininter informa a la ciudadanía lo siguiente. pic.twitter.com/9sH9URenzD
— Ministerio del Interior ?? (@MininterPeru) October 25, 2021
PERMANENCIA EN EL MININTER
Tras la polémica, la presidenta del Consejo de Ministros, Mirtha Vásquez, solo atinó a enviar un oficio pidiendo explicaciones sobre el evento, pese a las grabaciones y gran descontento del Congreso y la población por su accionar.






