El Gobierno peruano ha dado un paso decisivo en su política de seguridad y migratoria. Hoy, antes del mediodía, se espera la publicación y entrada en vigencia del estado de emergencia en la frontera sur de Tacna, marcando el inicio de una serie de medidas para reforzar la seguridad y contener el ingreso de migración irregular al país. Esta declaración, según se anticipa, es la primera de varias, con Tumbes en el norte como el próximo punto en la agenda.
La medida responde a la persistente preocupación por la seguridad ciudadana y la incapacidad del país para gestionar un flujo migratorio descontrolado. Las imágenes recientes han mostrado al Ministro del Interior, al general Vicente Tiburcio, y al jefe comandante de la Policía Nacional, Óscar Arriola, en la zona fronteriza con Chile, simbolizando la firmeza de la nueva postura.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Extranjeros intentan ingresar masivamente a Perú: Gobierno evalúa declarar estado de emergencia en frontera con Chile
Milagros Leiva sobre estado de emergencia ante migración en frontera con Chile
Milagros Leiva considera que la finalidad es clara: impedir el ingreso no regulado de cualquier ciudadano, sea chileno, venezolano, colombiano o ecuatoriano, que intente “colarse” al país por Tacna. Las Fuerzas Armadas ya han comenzado a marcar presencia, y la periodista enfatizó que la frontera “ya no es una coladera”, exigiendo el cumplimiento del control de identidad.
Esta política más estricta se fundamenta en un análisis de la primera ola migratoria. Si bien el Perú adoptó en su momento una postura solidaria ante la crisis en Venezuela, permitiendo un “ingreso solidario”, esta apertura habría sido aprovechada no solo por “gente buena y trabajadora”, sino también por un “número bastante singular de delincuentes, de sicarios, de gente avezada”, que debieron haber sido expulsados hace tiempo, de acuerdo a Milagros Leiva.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Gobierno no permitirá la migración irregular: “Nuestras capacidades están colmadas”, señala canciller Hugo de Zela
El canciller Hugo de Zela ha confirmado la planificación de declarar estados de emergencia en “toda la frontera” y ha sido enfático: “no permitiremos la migración irregular”. La razón es la falta de capacidad para recibir más personas, dado que las infraestructuras y recursos nacionales ya están “colmadas” tras haber acogido a “varios cientos de miles, millones de migrantes”. La posición del gobierno es “clara y firme”: la etapa de acogida masiva ha terminado, priorizando ahora la seguridad y la capacidad nacional.










