Miguel Rodríguez Díaz (32), conocido en el mundo criminal como ‘Cuchillo’, es sindicado como el principal sospechoso de la muerte de 13 trabajadores de una mina en Pataz, región La Libertad.
Por ende, se conoció en la noche de este último lunes que ‘Cuchillo’ había abandonado Perú con destino a Colombia, lo cual acaba de confirmarse por el mismo país.
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“El ciudadano peruano Miguel Rodríguez Díaz ingresó al territorio nacional el día 5 de mayo de 2025, a las 9:30 a.m., en vuelo proveniente de Lima, cumpliendo los requisitos establecidos en la normativa vigente”, señaló en un comunicado Migración Colombia.
La entidad precisa que al momento del arribo de ‘Cuchillo’, “no existía ningún requerimiento en su contra emitido por autoridades peruanas o internacionales que obligara a su retención o impedimento de entrada”.
“Por lo tanto, al no presentarse ninguna alerta migratoria en los sistemas de control, se procedió a su admisión conforme a los protocolos establecidos”, agregaron.
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No obstante, dicha entidad colombiana indica que, de surgir nuevas solicitudes de autoridades judiciales, actuarán “conforme a la ley y a los requerimientos de las autoridades peruanas e internacionales”.

TRABAJADORES DE MINA EN PATAZ TENÍA DÍAS MUERTOS
En una conferencia de prensa, la Fiscalía confirmó que, tras la necropsia a los cuerpos de las víctimas, los 13 trabajadores fueron asesinados hace más de una semana.
“La información que me comunica el médico legal es que aproximadamente tendrían siete u ocho días de fallecidos”, expresó un representante del Ministerio Público.
Asimismo, descartaron la versión de que se haya pedido una recompensa millonaria por la liberación de los rehenes.
“Nunca hubo un pedido. Aparentemente, una hipótesis todavía a confirmar, (es que) habían utilizado la idea perfecta del secuestro para ganar tiempo”, detallaron.
Agregaron: “Por los hallazgos que tenemos hoy en día de que los cuerpos estaban en descomposición, tiene ocho días de fallecidos, al parecer, fueron asesinados”.
Es decir, los 13 trabajadores de la empresa R&R nunca estuvieron secuestrados. El objetivo de los criminales siempre fue matarlos.








