El presidente de Francia, Emmanuel Macron, le exigió a su par iraní, Ebrahim Raisi, que abandone la idea de apoyar a Rusia para continuar con la invasión a Ucrania.
Con ello, instó a que deje de enviar drones a Moscú, que son usados en los despliegues contra las tropas de Volodímir Zelenski. Al respecto, advirtió de las consecuencias en materia de seguridad y humanitarias.
Teherán es uno de los principales proveedores de tecnología militar para Rusia y compite con los suministros de la OTAN.
Estados Unidos informó de la instalación de una fábrica de aviones no tripulados en tierra rusia que "podría estar plenamente operativa para principios del próximo año".
Ello, luego de que se publicara una imagen satelital de la aparente ubicación de dicha planta, en la zona de Alabuga, a 900 kilómetros al este de Moscú.
"La asociación militar Rusia-Irán parece estar profundizándose", indicó el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby.





