La compañía Repsol Perú, a través de su presidente, reconoció este domingo que no fue “consciente” de la magnitud del derrame de petróleo de la refinería La Pampilla, en el mar de Ventanilla, hasta que el crudo llegó a las playas.
“¿Hemos reaccionado rápido? No. No fuimos conscientes de la magnitud de este evento hasta que llegó hidrocarburos a las playas. (…) Hasta el día siguiente, a las 2 de la tarde, quizás no fuimos conscientes de la magnitud de este evento, como no lo era nadie porque no habíamos detectado hidrocarburos en el mar”, declaró hoy Jaime Fernández-Cuesta, presidente de la empresa, a Latina.
“Seguro que hemos cometido errores. El tema de la cantidad reportada en un informe preliminar el mismo día, no haber sido capaces de detectar manchas de petróleo hasta el día siguiente, a pesar de que salimos con las barcas a buscar”, agregó.
Fernández-Cuesta reiteró que el desastre ecológico se produjo por los “oleajes anómalos” registrados tras la erupción de un volcán submarino en Tonga.
El representante de Repsol Perú dijo también que la firma ha asumido las consecuencias del derrame del crudo desde el primer día y “sin escatimar ni un dólar”, por lo que los avances son significativos e “ilusionantes”.





