El fiscal supremo Tomás Gálvez denuncia ser víctima de reglaje y acoso político por parte de la fiscal de la Nación, Delia Espinoza.
Una división dentro del Ministerio Público estaría detrás de estas operaciones, incluso con nexos de exmiembros de la Diviac. ‘ContraCorriente‘ brindó todos los detalles de este abuso del poder fiscal.
DENUNCIA ANÓNIMA EN CONTRA DE TOMÁS GÁLVEZ
Documentos oficiales muestran cómo una denuncia ciudadana supuestamente “anónima” fue procesada con rapidez inusual, derivada a la Coordinación de los fiscales del caso “Cuellos Blancos del Puerto” y, finalmente, instrumentalizada contra Gálvez.
El hecho señalado: una supuesta reunión en un restaurante de Lima con el abogado José Luis Castillo Alva. Una escena cotidiana convertida en sospecha de delito, bajo la lupa de un aparato fiscal cada vez más politizado.

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Fiscal supremo denuncia reglaje
El problema va más allá de una simple denuncia. Gálvez asegura que en los últimos meses la Oficina de Integridad Institucional, que depende directamente de la Fiscalía de la Nación, se ha transformado en un instrumento de reglaje: elaborando informes, recolectando supuestos indicios y montando acusaciones que él califica como arbitrarias.

Para el magistrado, este no es un hecho aislado, sino parte de un acoso político usando los recursos del Estado para fines subalternos.
“Mira, en el caso de la persecución, del acoso que me están haciendo, están utilizando la Gerencia de Integridad Institucional, donde ha nombrado a una persona incondicional a ella, que es una señora Daniela Millones, que no ha sido más que una asistente y no tiene formación alguna. Este el gobierno de los mediocres”, manifestó Tomás Gálvez.
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El también abogado llegó incluso a identificar a quienes lo siguen y lo fotografían: Augusto Paredes y Edwin Julca, funcionarios del Ministerio Público.

El fiscal supremo agregó también: “¿Cómo está funcionando este seguimiento? Están instrumentalizando a la oficina de integridad. ¿Por qué? Porque esta es la oficina que recibe denuncias digitales, anónimas. Entonces ellos mismos hacen las denuncias y ellos mismos le dan trámite“.
ADVIERTEN QUE EXINTEGRANTES DE LA DIVIAC Y EFICCOP PARTICIPARÍAN DE REGLAJES
Fuentes fiscales advierten que, en estas prácticas de ilegal reglaje, existiría incluso la participación de exintegrantes de la Diviac y del Eficcop. Ellos habrían sido reorientados para el seguimiento político de los propios fiscales. Un uso distorsionado de recursos estatales que amenaza la independencia de la justicia.
“Soy un riesgo para ellos. Los aterrorizaba que yo sea Fiscal de la Nación. Primero, porque sé que se tiene que hacer. Segundo, porque no me iban a dominar. Y tercero, porque yo sí soy eficaz en mi trabajo”, señaló.
Agregó también: “Lo peor que me puede pasar ahora es que me maten. Eso es ganarme la vida eterna. (…) Esta señora ya no está capacitada para dirigir la institución”.
En medio de esta confrontación, la ciudadanía observa un Ministerio Público más preocupado en disputas personales que en luchar contra el crimen organizado y la corrupción.





