El congresista Roberto Sánchez y el partido Juntos por el Perú han presentado un plan de gobierno que propone una transformación estructural del Estado peruano. Este documento, registrado ante el Jurado Nacional de Elecciones, plantea la convocatoria a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución.
La propuesta central busca establecer un “Estado de Socialismo Andino Amazónico”, rompiendo con el actual modelo de economía social de mercado. Según el texto, se busca otorgar un mayor poder popular y ejercer un control estatal más estricto sobre los denominados sectores estratégicos del país.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Exjefe de la Dircote objeta a Roberto Sánchez y califica ‘Andahuaylazo’ sin matices: “Fue un acto terrorista”
Plan de Roberto Sánchez: similitudes con modelos de países empobrecidos como Venezuela o Cuba
Analistas económicos señalan que estas propuestas guardan una estrecha relación con el Socialismo del Siglo XXI aplicado en otros países de América Latina. El discurso de soberanía nacional y reivindicación indígena coincide con las reformas impulsadas anteriormente por Evo Morales en Bolivia y Hugo Chávez en Venezuela.
En el caso boliviano, tras 14 años de un modelo basado en el control de recursos naturales, la realidad actual muestra una severa escasez de dólares, falta de combustible y un incremento de la inflación del 4% al 20%. Por su parte, Venezuela enfrentó una hiperinflación y una crisis humanitaria tras la estatización de sectores económicos.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Roberto Sánchez, el congresista más ausente, hace campaña presidencial en semana de representación
Impacto en la inversión y estabilidad económica
Expertos como Juan José Marthans y Arturo García advierten que el cambio radical del modelo económico genera un escenario de incertidumbre. El plan de Juntos por el Perú prioriza el anti neoliberalismo, lo cual podría influir directamente en la llegada de inversión extranjera al país.
La experiencia regional indica que, cuando el poder político y económico se concentran, la confianza empresarial disminuye. El debate actual se centra en si estas propuestas representan una alternativa de cambio o la repetición de estrategias que derivaron en polarización y colapso financiero en países vecinos.









