En una jornada marcada por la devoción popular y las Fiestas Patrias, Keiko Fujimori partió desde su residencia en San Borja rumbo al histórico Palacio de Torre Tagle. A lo largo del trayecto por el centro de Lima, la mandataria electa estuvo resguardada por un fuerte contingente de seguridad mientras recibía muestras de afecto.
Durante el recorrido, la multitud se apostó en puntos clave como el puente cercano al Estadio Nacional, flameando banderas del Perú e impulsando pancartas con mensajes de aliento. Al arribar a la sede diplomática, la líder política vivió un instante de profunda emoción al llevarse las manos al pecho para agradecer a Dios y a la memoria de sus padres.
Respaldo masivo en el trayecto desde San Borja hasta el centro de Lima
Cientos de ciudadanos de múltiples distritos de la capital se movilizaron para presenciar el paso de la lideresa de Fuerza Popular. La masa de seguidores acompañó el vehículo de la mandataria electa con optimismo y muestras de respaldo en esta fecha patria.
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El entusiasmo de la población se hizo sentir con mayor intensidad a la altura del Estadio Nacional, donde un gran número de personas ondeaba el pabellón nacional. Este despliegue de ciudadanos reafirmó las expectativas que rodean el inicio del nuevo mandato constitucional de Fuerza Popular.
El emotivo gesto de Keiko Fujimori con Dios y sus padres
A su llegada al Palacio de Torre Tagle, la mandataria fue recibida formalmente por Carlos Espá. Las manifestaciones de apoyo en los exteriores de la Cancillería llevaron a la presidenta electa a detenerse para saludar a la multitud congregada.
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Antes de ingresar a las instalaciones para continuar con el protocolo oficial, la mandataria electa dedicó un breve pero significativo saludo a la ciudadanía presente. “Feliz 28”, declaró dirigiéndose a los medios de comunicación.
Durante la transmisión en vivo de la jornada, se apreció un momento íntimo en el que Fujimori se llevó la mano al pecho con evidente emoción. Con ese gesto espontáneo, la lideresa miró al cielo y manifesto. “Gracias a Dios, a mi papá y a mi mamá”.






