El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, remarcó la posición de su país en contra de la independencia de Taiwán tras la reunión con el canciller chino, Qin Gang.
"Seguimos oponiéndonos a cualquier cambio unilateral del statu quo por cualquiera de las partes y seguimos esperando la resolución pacífica de las diferencias", dijo el jefe de la diplomacia estadounidense.
Además, se refirió a la tensión que existe entre los implicados y se mostró preocupado por "algunas acciones provocadoras", ya que se teme por una "crisis" que afectaría económicamente a nivel mundial.
"Tenemos profundas preocupaciones por algunas acciones provocadoras. Es preocupante porque no queremos una crisis, causaría una crisis económica en todo el mundo, con consecuencias dramáticas", manifestó.
Como se sabe, Taiwán es un gobierno autónomo bajo el nombre oficial de República de China desde 1949, cuando los nacionalistas del Kuomintang llegaron ahí tras perder la guerra civil china contra los comunistas. Por tal razón, Pekín la sigue considerando una provincia rebelde y exige su soberanía.





