El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia. Sergei Lavrov. y China, Qin Gang, denunciaron que son víctimas de "chantajes y amenazas" por parte de los países occidentales.
En una reunión paralela al G20, en Nueva Delhi, los funcionarios "rechazaron unánimemente los intentos de injerencia en los asuntos internos de otros países, de imponer enfoques unilaterales mediante el chantaje y las amenazas".
Ambos expresaron su "satisfacción" respecto al "desarrollo rápido del diálogo político bilateral y de la cooperación práctica" entre Moscú y Pekín, según informó la diplomacia rusa.
También se pronunciaron sobre la situación en Ucrsania "incluyendo la posición de la diplomacia china en relación a la resolución política" del conflicto.
"En todas los temas tratados, hemos constatado un alto nivel de proximidad y correspondencia entre nuestras posiciones", acotó el comunicado.





