El Papa Francisco realizó el tradicional lavado de pies a 12 presos que cumplen condena en el centro de reclusión de menores de Casal del Marmo, en la provincia de Roma.
Como parte de las actividades por el Jueves Santo, Francisco instó a los reclusos a ser "humildes" y servir los unos a los otros.
"Servíos unos a otros, sed hermanos en el servicio, no en la ambición. ¿Necesitas algo? Yo te lo hago. Esto es la hermandad. La fraternidad es humilde", expresó.
El Sumo Pontífice aseguró que, a pesar de que cada persona puede "resbalar", Jesús "nos quiere así".
“Cada uno de nosotros podemos resbalar, y esta conciencia es lo que nos da la dignidad de ser pecadores. Jesús nos quiere así, y por eso quiere lavar los pies, porque ha venido a salvarnos, a servirnos”, añadió.





