La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela ratificó su “absoluta lealtad y subordinación” al dictador Nicolás Maduro tras la convalidación de su victoria en las elecciones del pasado 28 de julio por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el cual es controlado por el mismo chavismo.
“Hoy ratificamos nuestra absoluta lealtad y subordinación al comandante en jefe de la FANB y presidente, Nicolás Maduro, así como al proceso bolivariano revolucionario, legítimamente constituido”, dice en el mensaje compartido por Domingo Hernández Lárez, comandante estratégico operacional de la institución militar.
Además, precisa que la Constitución, en su artículo 328, menciona que la FANB es una “institución esencialmente profesional, sin militancia política”, que está “al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna”.
Hernández Lárez dice que la Fuerza Armada "acata, de manera absoluta y categórica", la decisión de la Sala Electoral del TSJ que confirma los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE), que otorga la victoria de Maduro, ante denuncias sobre unos comicios fraudulentos.
Certifica triunfo del dictador
El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela certificó, el pasado jueves 22 de agosto, a victoria del dictador Nicolás Maduro luego de un "peritaje formal" a los resultados de los comicios presidenciales del 28 de julio y aseguró que las actas de votación difundidas por la oposición, que dan como ganador a Edmundo González, son "falsas".
La presidenta del tribunal, Caryslia Rodríguez, indicó que tras la comparecencia de los actores convocados y recolectados los instrumentos electorales, los magistrados de la sala electoral del tribunal certificaron "de manera irrestricta e inequívoca" los resultados electorales.
Además, explicó que basó su decisión en un informe elaborado por expertos nacionales e internacionales "altamente calificados e idóneos", cuyas identidades se desconocen, así como detalles de todo el proceso de validación, que se llevó a cabo sin presencia de representantes de la oposición mayoritaria, que denuncia fraude electoral.
Sin embargo, la intervención del máximo Tribunal, que fue solicitada por Maduro, ha sido cuestionada por observadores locales y extranjeros que dudan de la independencia del organismo.





