La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, planea construir una cárcel para 2.000 pandilleros en las Islas del Cisne, a casi 250 kilómetros de la costa, luego de la masacre a 46 mujeres dentro de un penal.
Fue el mes pasado que ocurrió un enfrentamiento entre pandillas en el Centro Femenino de Adaptación Social (Cefas). Muchas de las fallecidas fueron baleadas y asesinadas con machetes. Inclusive, a varias las encerraron en sus celdas para rociarles líquido inflamable y quemarlas vivas.
José Jorge Fortín, jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, indicó a The Associated Press que la única forma de comunicarse con las Islas del Cisne es por satélite.
"Se considera que es lo más apartado para que estos delincuentes, estos cabecillas de maras, sientan la presión una vez que estén en la isla", añadió Fortín.
"La idea es que ellos pierdan contacto de todo, (el) contacto de toda la sociedad (…) y que paguen verdaderamente por los crímenes", agregó.
Aún no se precisó el costo del proyecto ni cuándo se culminará, pero la mandataria ordenó que se lleve a cabo lo antes posible, según el jefe de las Fuerzas Armadas.





