Este domingo 9 de febrero, el ministro de Energía de Israel, Eli Cohen, anunció el cese inmediato del suministro eléctrico a la Franja de Gaza, en medio de sus intentos de presionar a Hamás para que acepte una extensión de la primera fase del alto al fuego y la liberación de rehenes.
Una decisión que tendrías graves consecuencias, pues las plantas de desalinización del territorio dependen de la energía para producir agua potable.
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El anuncio fue a través de un video, donde Cohen confirmó la firma de la orden para interrumpir el flujo de electricidad a Gaza de manera inmediata.
“Acabo de firmar la orden de dejar de suministrar electricidad inmediatamente a la Franja de Gaza”, declaró el ministro, subrayando que Israel empleará “todas las herramientas a su alcance” para lograr el regreso de los rehenes retenidos por Hamás y garantizar que el grupo no permanezca en el control del enclave tras el fin de la guerra.
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Esta acción se suma al bloqueo de ayuda humanitaria impuesto la semana pasada, cuando los israelí detuvieron el ingreso de alimentos, medicinas y otros recursos esenciales al territorio palestino.
Hamás ha presionado para iniciar negociaciones sobre la segunda fase más complicada del acuerdo, que implicaría la liberación de los rehenes restantes de Gaza, la retirada de las fuerzas israelíes y una paz duradera. Se cree que el grupo tiene 24 rehenes vivos y los cadáveres de 35 más.










