Un hombre fue condenado a pisión por ingresar a un corral de pollos para asustarlos con una luz intermitente, que les provocó la muerte.
El sujeto, de nacionalidad china, provocó que los animales se golpearan y aplastaran a sí mismos. Ello, como parte de una venganza contra el dueño de la granja por cortar sus árboles.
El hecho se produjo en la provincia de Hunan, en el condado Hengyang, en donde Gu fue condenado a 6 meses de prisión con posibilidad de tener un año de libertad condicional tras cuasar la muerte de 1.100 aves.
Las investigaciones indicaron que el problema se originó entre Gu y Zhong, porque este último taló los árboles de la propiedad del sentenciado.





