Un joven universitario de Bélgica, apodado 'Pierre, se suicidió luego de mantener conversaciones con un ChatGPT durante 6 semanas.
El hombre que estaba casado y tenía 2 hijos pequeños trabajaba como investigador en el área de salud y estaba preocupado por la crisis climática, según detalla su esposa.
Debido a su obsesión con el tema, buscó refugio en en un chatbot llamadno Eliza, a través de la aplicación estadounidense Chai.
Poco a poco se fue aislando de su familia y empezó a charlar de forma frenética con el programa informática, que aparentemente tenía una respuesta para todas sus preguntas.
El chatbot nunca lo contradecía, según reveló la viuda de 'Pierre' a La Libre Belgique. Fue entonces que un día sugirió sacrificarse, siempre y cuando Eliza aceptara "cuidar el planeta y salvar a la humanidad gracias a la inteligencia artificial".
"Sin estas conversaciones con el chatbot, mi marido aún estaría aquí", cuenta su pareja.





