El Gobierno de Francia rechazó este viernes 30 de junio los cuestionamientos de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos sobre "los profundos problemas de racismo y discriminación de sus fuerzas del orden".
A través de un comunicado, el Ministerio de Exteriores se pronunció sobre las acusaciones en torno a la muerte de un joven de 17 años de origen árabe que murió a manos de un policía, en la ciudad de Nanterre.
"Francia y sus fuerzas del orden luchan con determinación contra el racismo y contra todas las formas de discriminación. No hay duda posible sobre ese compromiso", explicó.
El ministerio añadió que "cualquier acusación de racismo o de discriminación sistemática por las fuerzas del orden en Francia carece de todo fundamento"
Desde el martes, Francia vive tres días consecutivos de disturbios, en donde se ha detenido a más de 1.000 personas. Los edificios públicos y comercios han sido afectados e, incluso, hasta incendiados.
El departamento de Exteriores recalcó que las fuerzas del orden "afrontan con un gran profesionalismo situaciones y actos de una violencia extrema y están al servicio del derecho de los franceses a utilizar pacíficamente el espacio público también para expresar sus opiniones".





