La justicia de Francia condenó a casi 750 personas a prisión por las violentas protestas desencadenadas luego de que un joven fuese ultimado por un policía tras intentar huir durante un control de tránsito.
El ministro de Justicia, Éric Dupond-Morett informó en la radio RTL que, hasta el momento, los tribunales han dictado 1278 sentencias, siendo un 95% de ellas condenatorias.
Un total de 1056 ciudadanos fueron condenados a prisión y 742 a penas de cárcel de obligatorio cumplimiento con una duración media de 8,2 meses.
"Era muy importante que hubiera una respuesta firme y sistemática (…) Era esencial que restableciéramos el orden", indicó Dupond-Morett.
CASO
Bruno Attal, secretario general adjunto del sindicato de la Policía de Francia, aseguró que el joven ultimado Nahel, de 17 años, es un "matón" y responsabilizó a "sus padres incapaces de educar a su hijo".
Se conoce que el joven tenía antecedentes por conducir sin carné y saltarse controles policiales, esto último le costó la vida el pasado 27 de junio.





