En Estados Unidos, en las cercanías de la Casa Blanca y el Capitolio en Washington D.C. se encuentran unas máquinas expendedoras que aparentan ser comunes y corrientes.
Sin embargo, estas no se encuentran llenas de golosinas o gaseosas, sino que ofrecen unos aerosoles de aplicación nasal que buscan combatir la adicción a los opioides, así como tiras reactivas de uso rápido para la detección de drogas, pruebas rápidas de VIH, preservativos de uso masculino y femenino, y paquetes de higiene básicos y para el cuidado de las heridas.
Dichos productos son totalmente gratuitos y lo único que se necesita para acceder a estos es introducir el código con el que se encuentra etiquetado. Luego de ello, estos caerán del dispensador automáticamente.
Las personas que quieran acceder a estas máquinas podrán hacerlo cualquier momento de las 24 horas del día, los siete días de la semana.
En total son siete los dispensadores que fueron instalados a pocas manzanas de la Casa Blanca y del Capitolio desde hace ya cuatro meses, y ya se ha anunciado que una octava será colocada dentro de las próximas semanas.





