La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, oficializó este viernes la destitución de Álex Saab, acusado de ser testaferro de Nicolás Maduro, como ministro de Industria. El movimiento se produce en un contexto de máxima tensión política, marcado por las intensas presiones de Washington y los eventos derivados de los ataques ocurridos el pasado 3 de enero, que culminaron con la captura del dictador y su esposa, Cilia Flores.
A través de un comunicado en su canal de Telegram, Rodríguez informó que la salida de Saab responde a una profunda reorganización administrativa.
- TAMBIÉN PUEDES VER: María Corina Machado llegó a la Casa Blanca para reunirse con Donald Trump
La mandataria anunció la fusión del Ministerio de Industrias y Producción Nacional con el de Comercio Nacional, una nueva cartera unificada que quedará bajo la dirección de Luis Antonio Villegas.
“Agradezco al compañero Álex Saab por su trabajo al servicio de la Patria; quien asumirá nuevas responsabilidades”, expresó Rodríguez, cerrando así el breve ciclo de Saab en el gabinete, al cual se había incorporado apenas en octubre de 2024 por designación directa de Maduro.
Venezuela de Delcy Rodríguez: de “héroe” del CLAP a la destitución
El perfil de Álex Saab ha estado rodeado de controversia internacional. El empresario de origen colombiano consolidó su poder durante los últimos años de la gestión de Hugo Chávez, pero fue bajo el mando de Maduro donde alcanzó una relevancia crítica al manejar una red de importaciones masivas. Específicamente, lideró el programa gubernamental de alimentos CLAP, el cual ha sido objeto de múltiples investigaciones por presunta corrupción.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Cayó Nicolás Maduro: ¿quién lo traicionó y por qué podría enfrentar la pena de muerte en EE.UU.?
Saab fue protagonista de un prolongado conflicto diplomático tras su detención en Cabo Verde en 2020 y su posterior extradición a Estados Unidos en 2021, donde se le acusaba de blanqueo de capitales. El chavismo defendió su figura calificando su arresto como un “secuestro” y otorgándole estatus de enviado especial con inmunidad diplomática. Sin embargo, tras ser excarcelado en 2023 en un canje de prisioneros con EE. UU., su regreso al poder ha sido efímero.
La salida de Saab se suma a una serie de purgas y cambios estratégicos en ministerios clave. Estas acciones buscan consolidar el control de la presidencia interina frente a la nueva realidad política del país, marcada por el desmantelamiento de la cúpula anterior tras las operaciones estadounidenses en Caracas.
Acusado de testaferro
A Álex Saab se le señala como testaferro de Maduro por gestionar una red de empresas fantasma que obtuvo contratos millonarios, especialmente en el programa de alimentos CLAP. Se le acusa de sobrefacturar productos y desviar fondos públicos hacia cuentas en el extranjero para el beneficio de la excúpula gobernante.
La justicia de EE. UU. lo procesó por lavado de activos, alegando que movió 350 millones de dólares provenientes de la corrupción estatal. El esfuerzo del gobierno venezolano por darle inmunidad diplomática y nombrarlo ministro tras su liberación reforzó la tesis de que custodiaba la fortuna del entorno de Maduro.










