Corea del Norte decidió enmendar su Constitución para reforzar su estatus de potencia nuclear y, al mismo tiempo, advirtió que Japón, Corea del Sur y Estados Unidos representan una "amenaza" para su nación.
Tras dos días de reuniones, el Parlamento norcoreano incorporó esta ley en su carta, lo que indica que su política de reforzar su fuerza nuclear es ahora permanente.
De esta manera, la nación aislada refuerza su opinión de que este territorio es una potencia nuclear para siempre, por lo que no está en discusión la intención de "desnuclearizarse".
Ello fue aprobado por la Asamblea Popular Suprema (APS) de Corea del Norte, donde el líder Kim Jong Un describió la medida como un "acontecimiento histórico que proporciona una poderosa palanca política", lo que impulsa la capacidad de defensa y protege los intereses nacionales.
A la par, el norcoreano calificó como "la peor amenaza real" la cooperación militar trilateral entre Japón, Corea del Sur y Estados Unidos.





