Alrededor de 5 000 personas fallecieron en Turquía y Siria tras los 2 terremotos producidos el último lunes 6 de febrero.
Se trata de dos desastres naturales, uno de magnitud 7.7 y el otro 7.6. Los equipos de rescate sacaron con vida a unas 8000 personas que se hallaban en los escombros de edficios derrumbados.
Los Cascos Blancos, un grupo de rescatistas, alertaron hoy que se está "agotando el tiempo" porque hay cientos de habitantes que continúan atrapados.
"Cada segundo puede salvar una vida, llamamos a todas las organizaciones humanitarias y organismos internacionales a que proporcionen apoyo material y ayuda", dijeron los voluntarios en su cuenta de Twitter.





