El presidente de Argentina, Alberto Fernández, descartó poner fin al confinamiento (desde el 20 de marzo) para frenar la propagación del COVID-19, porque sería “llevar a la muerte a miles de argentinos”, aunque analiza una activación economía de forma gradual.
“Sepan que salir de la cuarentena ya, en los términos que ellos reclaman, es llevar a la muerte a miles de argentinos porque no lo podemos controlar”, declaró Fernández, en respuesta a los comentarios de la oposición.
“Están jugando con el malestar que tienen los argentinos. Les pido que miren los informes, si no hubiéramos hecho la cuarentena tendríamos miles de muertos, que no llegaron porque fuimos responsables”, aseguró el mandatario argentino.





