Horas antes de su triste fallecimiento, Manolo Rojas participó en su habitual programa radial, donde, en medio de comentarios humorísticos sobre la coyuntura, sorprendió al narrar una historia que hoy, tras su partida, ha cobrado un tono sorprendente.
El episodio ocurrió durante su jornada en RPP, mientras compartía con sus compañeros y audiencia. Allí, el ambiente en cabina transcurría con normalidad, marcado por risas y la dinámica que lo caracterizaba.
Una tarde como cualquier otra
A las cuatro de la tarde, el comediante hacía lo que mejor sabía: transformar la realidad en humor con su estilo espontáneo.
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Esa jornada no fue la excepción y su intervención fluía entre bromas y reflexiones ligeras sobre el escenario político.
Un relato que hoy resulta curioso
Sin embargo, en medio del programa, decidió contar una historia que captó la atención de todos.
“Una señora a las cuatro de la mañana se levantó porque estaba pasando la procesión, salió a ver y se comenzó a persignar, todo. Y una señora le entregó, le dijo: ‘¿Puede guardarme estas velas? Mañana paso por mis velas’”, narró Rojas.
El relato avanzaba con un tono intrigante que rompía momentáneamente la ligereza del espacio.
“Y la señora le guardó las velas. Al día siguiente, abrió el paquete de las velas de curiosidad…”, continuó, generando expectativa.
La tensión se sintió incluso entre sus compañeros, que reaccionaron en tiempo real. “¡No!”, exclamó uno de ellos, anticipando lo que vendría.
La historia cerró con un giro que mezcló sorpresa y humor oscuro. “Y eran unos huesos”, manifestó Manolo, provocando reacciones inmediatas en el estudio.
El significado detrás de las palabras de Manolo Rojas
La conversación continuó con curiosidad entre los presentes. “¡Ay! Doctor, ¿usted conocía esa historia o no?”, a lo que otro respondió: “Bueno, recién la conozco”.
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Lejos de dejarlo como una simple anécdota, el comediante añadió un detalle final: “Se llama la procesión de las ánimas (almas), porque toda esa gente de esa procesión eran ánimas que pasaron a esa hora”.
Un adiós que deja huella
Con el paso de las horas, estas palabras han sido interpretadas por muchos como algo más que una historia. Su contenido, aparentemente casual, hoy genera una sensación distinta entre quienes siguieron su última aparición.
El talentoso comediante fue hallado sin vida esa misma noche en su vivienda, cerrando una jornada que comenzó como cualquier otra. Su legado permanece, mientras su último relato continúa resonando con fuerza entre sus seguidores.










