Lionel Messi demostró este martes ser de hierro y luego sensible. El capitán de la selección argentina sintió diversas sensaciones durante los más de 90 minutos que duró el encuentro ante Egipto por los octavos de final del Mundial 2026. De villano, terminó siendo el héroe, como el destino lo tiene escrito.
La ‘Pulga’ escuchó el pitazo final en el estadio Atlanta y estalló en llanto; sintió felicidad porque la ‘Albiceleste’ logró remontar el marcador y ganar 3-2, pero a la vez miedo porque si el resultado era adverso, lo iban a criticar por el penal que erró en el primer tiempo.
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La figura del Inter Miami es un tocado por la justicia divina del fútbol, pues logró revertir ese mal momento marcando el tanto de la igualdad (2-2), antes marcó Cristian Romero. Finalmente, Enzo Fernández selló la victoria con un tanto de cabeza en los minutos de descuentos.
Tras culminar el partido, recibir diversos elogios y luego que sus compañeros de equipo lo lanzaron por los aires, Messi explicó por qué la nostalgia lo invadió.
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La palabra del ’10’
“Sí, la verdad que fue un desahogo, un desahogo para… para todos. Como dije recién mucha bronca por el penal errado, por cómo lo pateé”, manifestó el ’10’ a los medios de comunicación.
Además, agregó: “Sentía que en un momento importante le había fallado al grupo y, bueno, por suerte Dios tenía otra vez algo especial guardado para mí. Pude dar el gol del empate, un desahogo muy grande y una felicidad enorme para nosotros, para esta gente que vino. Demuestra cada día lo que es, lo que somos como argentinos, el orgullo que nos da”.
Próximo rival
Con este triunfo, Argentina clasificó a los cuartos de final de la Copa del Mundo, y se enfrentará a Suiza, que en penales derrotó a Colombia.
Este importante encuentro se llevará a cabo este sábado 11 de julio, a partir de las 8:00 p.m. en el Arrowhead Stadium, ubicado en Kansas City.







