Lanús se alzó con la gloria en la Copa Sudamericana 2025 al vencer al elenco brasileño Atlético Mineiro por 5-4 en una dramática tanda de penales, luego de un empate 0-0 en el tiempo reglamentario y la prórroga disputados en el estadio Defensores del Chaco de Asunción, Paraguay.
El gran protagonista de la noche fue el arquero granate, Nahuel Losada, quien se erigió como la figura indiscutible al detener tres lanzamientos desde los doce pasos, sellando el segundo título del club argentino en esta competición, tras el conseguido en 2013.
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El partido fue un duelo táctico muy cerrado. Bajo la dirección de Mauricio Pellegrino, que conquista así su primer trofeo como entrenador, Lanús exhibió una notable solidez defensiva a lo largo de los 120 minutos. La zaga, liderada por Canales e Izquierdoz, neutralizó los embates del ataque mineiro, frustrando a figuras como Hulk.
El encuentro, que tuvo un ritmo pausado en el primer tiempo y se elevó en intensidad en la segunda mitad y la prórroga, vio a Atlético Mineiro generar las mejores oportunidades, incluyendo un tiro libre de Bernard que impactó el palo en el primer tiempo. No obstante, la paridad se mantuvo hasta el final, llevando la definición a la instancia de los penales, donde Losada se vistió de héroe y permitió al ‘Granate’ olvidar las finales internacionales perdidas en años recientes.
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Lanús campeón de la Copa Sudamericana 2025
Lanús implementó una presión zonal media que cerró los circuitos internos del Atlético Mineiro, obligándolos a depender de balones largos hacia Hulk. La estrategia de Mauricio Pellegrino, enfocada en la salida limpia y la velocidad por las bandas, permitió que la defensa de Lanús mantuviera el arco de Losada a salvo. Esta disciplina táctica fue crucial para resistir el dominio territorial brasileño durante la segunda mitad y la prórroga.
El estadio Defensores del Chaco ofreció un marco espectacular, con ambas aficiones presentes, aunque con una leve ventaja del público brasileño. A nivel logístico, la CONMEBOL aplicó estrictos protocolos de seguridad, y el partido se disputó con el balón oficial específico de la competición. El cuerpo arbitral contó con el respaldo total del VAR, que confirmó la validez del empate sin goles y la posterior definición por penales.










