La selección peruana sufrió una dura y polémica derrota por 1-0 en su visita a Venezuela, en lo que fue la fecha 14 de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial 2026, que se realizará en Estados Unidos, México y Canadá.
El árbitro chileno de este duelo, Cristián Garay, se convirtió en el gran protagonista de la noche tras cobrar un dudoso penal de Carlos Zambrano sobre el atacante Josef Martínez, hecho que no exigió una intervención del VAR y terminó por darle la victoria a la selección de la ‘vinotinto’.
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Sumado a ello, el juez también le anuló el gol del empate a la ‘Blanquirroja’ por una supuesta mano de Bryan Reyna al momento de impactar el balón luego de un centro de André Carrillo. Esta acción sí fue revisada por el videoarbitraje.
“El error arbitral que marcó el partido”
Al respecto, Miguel Scime, asesor FIFA y director del Instituto de Árbitros de Fútbol (IAF), se refirió sobre estas decisiones y destacó el “error” que cometió el chileno. “El error arbitral que marcó el partido: una acción que nunca debió ser penal”, dijo en un primer momento en diálogo con Infobae Perú.
En ese sentido, Scime explicó lo que pasó en dicha acción. “Martínez, con la viveza propia de un delantero astuto, utilizó sus manos para empujar a Zambrano sobre su propio arquero. La acción, lejos de ser un contacto incidental, tuvo una clara intencionalidad: generar confusión y provocar la ilusión de una falta dentro del área”, indicó.
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El asesor FIFA también agrega que la decisión del árbitro pudo corregirse con la intervención o llamado del VAR.
“Aquí es donde la toma de decisiones arbitral quedó en el centro de la polémica. El árbitro principal, en lugar de evaluar el contacto real y el contexto de la acción, interpretó equivocadamente que existía una infracción del defensor y sancionó penal a favor de Venezuela. Decisión errónea, que podría haberse corregido con la intervención del VAR”, manifestó.
“Pero la controversia no terminó ahí. El sistema de video arbitraje, cuya función es precisamente evitar injusticias y corregir errores claros obvios y manifiestos, tampoco cumplió con su cometido”, agregó.
Finalmente, añadió que ,“al parecer, los responsables en la cabina de revisión no utilizaron los ángulos adecuados ni las velocidades de repetición necesarias para advertir la realidad de la acción. La falta de una revisión exhaustiva llevó a la confirmación de un penal inexistente, alterando injustamente el desarrollo del partido”.










