Con la identidad de Carolina Marin, la reportera de 'Beto A Saber' Claudia Toro se infiltró en las plazas y calles de Lima para comprobar las mentiras y psicosociales que nacen de falsos líderes de opinión y que son replicados por la misma masa.
Toro se sumergió como una "periodista alternativa" en este peligroso experimento social, en el marco de las violentas protestas que se vienen realizando en contra del Gobierno de la presidenta Dina Boluarte.
En efecto, en el imperio de la violencia, regar un rumor y hacer que miles lo repitan, se convierte en una verdad absoluta. Este mecanismo de manipulación en masa perfeccionado por Cuba y Venezuela, Carolina Marin lo comprueba en este experimento social desde el mismo centro de operaciones de la violencia digitada.
La mente del ser humano puede ser tan frágil como selectiva: si le enseñas sistemáticamente lo que debe creer y el mensaje es impartido por alguien de su misma ideología, entonces una falsedad se convierte en verdad.
Así, por ejemplo, la "periodista alternativa" logró que los manifestantes digan que "el fujimorismo quiere quedarse hasta el 2026" o que "Castillo fue torturado, secuestrado y drogado", entre otras mentiras.
¿Y cómo logró infiltrarse Carolina para pasar desapercibida ante grupos violentos como Angora Popular? Para poder convertirse en Carolina Ticona, Claudia Toro se demoró dos semanas. El nacimiento de Carolina fue con 7 sprays color negro intenso en el cabello y una nariz falsa.





