Los gremios de empresas de transporte urbano de Lima y Callao han ratificado la convocatoria a un paro general para el próximo 2 de junio. La medida de fuerza responde al presunto incumplimiento de los compromisos asumidos por el Poder Ejecutivo, el cual se había comprometido a implementar subsidios económicos para mitigar la severa crisis financiera que atraviesa el sector.
A través de un comunicado conjunto, los representantes de los transportistas señalaron que el impacto económico actual pone en riesgo inminente la continuidad y sostenibilidad del servicio a nivel nacional. Aseguran que esta situación crítica fue comunicada de manera oportuna y formal al Gobierno central.
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Paro de transporte: mesas de diálogo rotas y exclusión del transporte urbano
Durante un periodo de tres meses, los dirigentes del sector sostuvieron intensas mesas de trabajo con representantes de ministerios clave como el de Transportes y Comunicaciones (MTC), Economía y Finanzas (MEF), la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), el Ministerio de Energía y Minas (Minem), además de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) y Osinergmin. Como fruto de estas reuniones, las autoridades estatales coincidieron en la necesidad técnica de otorgar un subsidio directo al transporte en sus distintas modalidades.
El compromiso inicial del Ejecutivo estipulaba la emisión de los decretos de urgencia correspondientes antes del 30 de abril. Sin embargo, los gremios denunciaron que el beneficio económico solo fue aprobado para los sectores de carga e interprovincial, excluyendo de forma categórica al transporte urbano formal de la capital y el primer puerto.
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“Ese trato diferenciado y excluyente constituye un incumplimiento evidente de los acuerdos suscritos y demuestra una preocupante falta de voluntad política”, enfatiza el pronunciamiento de los transportistas.
Ante este panorama, los gremios responsabilizaron directamente al Estado por las consecuencias de la paralización y exigieron la publicación inmediata de la norma legal que los incluya en los beneficios. Finalmente, los operadores pidieron disculpas públicas a los millones de usuarios que se verán afectados el 2 de junio, argumentando que la medida es una defensa legítima por la supervivencia del servicio y la seguridad del público.










