En el Perú, el cáncer se ha convertido en la segunda causa de muerte, y cada año más de 70 mil personas reciben un diagnóstico que cambia sus vidas para siempre. La mayoría enfrenta no solo la enfermedad, sino también un sistema de salud incapaz de responder con equipos, medicamentos y personal suficiente. La atención oportuna es un privilegio para pocos, mientras que, para miles de pacientes, la espera se convierte en condena.
Este 2025, la Dirección de Prevención y Control del Cáncer del Ministerio de Salud-Minsa recibió 126 millones de soles. Pero, en lugar de ejecutarlos, 56 millones fueron devueltos al Tesoro Público. De los S/70 millones que quedaron, apenas se ha gastado un 11%. Y los especialistas advierten que, a solo cuatro meses de cerrar el año fiscal, será imposible ejecutar los 50 millones que aún están pendientes. En otras palabras: recursos que pudieron salvar vidas, se convertirán en simples saldos devueltos a las arcas del Estado.

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Los fondos debían destinarse a la compra de resonadores, tomógrafos, mamógrafos y angiógrafos. Equipos indispensables para la detección temprana y el tratamiento oportuno del cáncer. Pero, en hospitales como el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, el INEN, la realidad es otra: de tres resonadores, solo uno funciona. Y esta no es una excepción, es la regla en el sistema de salud pública.
Lo más grave es que no se trata de un hecho aislado. En 2024, el MINSA ya había devuelto cerca del 50% del presupuesto destinado a la compra de estos mismos equipos. Es decir, la negligencia se repite año tras año, mientras los pacientes siguen esperando.

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CÁNCER AVANZA Y NO HACEN ‘MEA CULPA’
El pasado 19 de agosto, la Comisión de Prevención y Control del Cáncer del Congreso emitió un oficio dirigido al presidente del Consejo de Ministros. En él advierte que la devolución de recursos constituye un riesgo grave en la lucha contra esta enfermedad. La denuncia fue respaldada por colectivos ciudadanos, que incluso pidieron la destitución de la directora ejecutiva de la Dirección de Cáncer del Minsa, a quien acusan de incapacidad de gestión.
Por su parte, el ministro de Salud, César Vásquez, no ha hecho ‘mea culpa’. Al contrario, calificó las denuncias como simples ‘teorías difundidas en redes’. Su respuesta fue que los equipos podrían llegar recién a inicios del 2026. Pero, para los pacientes, esperar hasta el próximo año no es una opción. Estas declaraciones reflejan un problema mucho más profundo: un ministerio que administra cifras, pero no vidas; un ministro más preocupado en relativizar denuncias o defender a la presidenta Dina Boluarte o al jefe de su partido Alianza para el Progreso, César Acuña, que en enfrentar la crisis.
No obstante, el viceministro de salud pública, Ricardo Peña, asegura que no existe devolución alguna y que se han adquirido los equipos necesarios para combatir esta enfermedad en los hospitales del Estado.










