En los exteriores de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) de la Policía Nacional del Perú (PNP), localizada en la avenida España (Cercado de Lima), los familiares de Jesús Santos Victorio Acuña y Jesús Abraham Victorio Vallejos, tío y primo de la empresaria secuestrada Jackeline Salazar, respectivamente; realizaron una vigilia en favor de ellos, exigiendo sus liberaciones.
En medio de velas y pancartas, la esposa de Victorio Acuña declaró que él se encuentra injustamente detenido, negando que tenga alguna conexión con el rapto de la joven instructora en el distrito limeño de Los Olivos.
"Es inocente. Por favor, quiero que se esclarezca, porque él es inocente. Suplico, por favor, que el Ministerio Público se encargue de aclarar ciertos puntos y rastreen todo, porque no encontrarán nada", dijo la mujer cuando más personas imploraban al unísono "¡Libertad!" por los citados hombres.
"Mi esposo no está involucrado en nada. Yo pongo las manos al fuego. Por favor, investiguen y no lo culpen más (…) Lamentablemente, hay equivocaciones. Pido justicia", agregó.
Horas antes, el padre de Jackeline Salazar, al ser consultado sobre la detención de sus allegados, dijo que no se pronunciará, dado que existe una investigación fiscal para clarificar el secuestro de su hija.





