Lo que aparentaba ser una celebración desenfrenada entre música y luces, resultó ser el centro de operaciones de una peligrosa red criminal. En una operación de inteligencia de la Policía Nacional del Perú (PNP), las autoridades lograron irrumpir en un inmueble que funcionaba como búnker, culminando con la detención de 48 personas, entre hombres y mujeres, presuntamente vinculados a delitos de extorsión y sicariato.
El predio, un local pequeño y hermético, no solo era el escenario de fiestas clandestinas convocadas mediante afiches privados; era, sobre todo, el espacio donde se gestaban los “golpes” más sanguinarios contra pequeños comerciantes y empresarios.
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Según el teniente Gral. PNP Manuel Lozada, estas reuniones a puerta cerrada son utilizadas por las organizaciones para organizarse, planear ataques y, de manera alarmante, adoctrinar a menores de edad en el mundo delictivo.
Intervenido en búnker en SJL intentó darse a la fuga
Durante la intervención, los agentes hallaron una cantidad considerable de estupefacientes y, al revisar los dispositivos móviles de los asistentes, descubrieron material incriminatorio: videos donde los sujetos hacían gala de un armamento pesado utilizado para amedrentar a sus víctimas.
El general PNP Víctor Revoredo confirmó que, de acuerdo con información de inteligencia, al menos seis de los detenidos pertenecen directamente a una facción de la organización criminal transnacional conocida como ‘Los Gallegos’.
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La tensión aumentó cuando, durante las diligencias, uno de los implicados intentó darse a la fuga sin éxito. Al ser interrogado por la prensa sobre su intento de huida, el sujeto admitió cínicamente: “Tengo mi requisitoria pues, ya he estado preso por lo mismo”, negando la presencia de armas pese a las evidencias encontradas en las redes sociales de los intervenidos.
El operativo concluyó con la clausura definitiva del local, el cual operaba bajo la fachada de centro de eventos. Los 48 implicados fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad a la sede de la Depincri en la Avenida España, donde permanecerán bajo custodia mientras el Ministerio Público y la PNP profundizan en las investigaciones que permitan desmantelar por completo estas redes de extorsión que mantienen en vilo a la ciudadanía.










