Una estafa millonaria ha dejado cientos de familias peruanas sin sus ahorros. Más de 210 millones de dólares desaparecieron bajo la gestión de José Eduardo Castillo Carazas, exgerente de Blanco SAF y accionista de la Universidad Privada Peruana Alemana (UPAL).
Otra vez, los millones de dolares que cayeron en el saco roto de la promesa de un fondo estudiantil y una universidad que, supuestamente, estaría a la vanguardia de la educación superior en el país, cuando solo beneficiarían las cuentas bancarias del gerente que dice tener las llaves del paraíso fiscal, Castillo Carazas.
En noviembre de este año, la Superintendencia de Mercado de Valores (SMV) clausuró al fondo de inversiones que contaba con los fondos de la aristocracia peruana. 210 millones de dólares son por los que debe responder la gestión de la accionista María Luisa Aguirre Salazar.
Ello fue una mala gestión o un escenario creado adrede para desviar los ahorros de inversionistas que les confiaron el dinero de toda su vida.
Las víctimas denuncian haber sido engañadas. “El señor Castillo Carazas me dio la idea de invertir en un fondo para la educación que estaba avalado por la UPAL”, lamentó un afectado.
La UPAL es una de las escuelas que forman parte de la cartera del Fondo Arizona, un fondo que vendía la promesa de inversión en el sector educación, bajo el creciente mercado iditech. Así, este fondo prometía una atractiva tasa de ganancia del 10.5 % al año.








