En una reciente edición de ‘Consejo Económico‘, el periodista Augusto Thorndike conversó con Claudio Huamán de los Heros, director de la carrera de Marketing en la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), sobre el fenómeno del concurso de desayunos del streamer español Ibai y su reflejo en las tendencias del consumidor actual.
El especialista destacó que la gastronomía peruana no solo es un tema de estado, sino que representa un profundo orgullo cultural para los peruanos, como lo demuestra la expresión popular que dice: “Se pueden meter con todo, pero no con nuestra gastronomía”.
Según una investigación de mercado realizada por el grupo de USIL a raíz de Fiestas Patrias, el 47.8% de los encuestados manifestó orgullo por la gastronomía y los ancestros culturales.
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Además, al preguntar qué representa mejor la peruanidad, el 30% señaló directamente a la gastronomía.
Este fuerte vínculo se evidencia en las redes sociales, donde el debate sobre la mejor gastronomía de Latinoamérica, a menudo entre México y Perú, genera una gran participación. Ibai mismo ha comentado que “Perú es una locura” en este contexto.
El concurso de Ibai, un fenómeno de Marketing Gastronómico
El concurso viralizado en redes sociales, que inicialmente se presenta como una competencia culinaria, ha sido identificado por el especialista como un concurso de marketing gastronómico. Este evento revela la dinámica del consumidor actual: un individuo muy involucrado en redes sociales, bien informado y fuertemente conectado con lo que lo representa culturalmente.
Lo “alucinante” del fenómeno, según Huamán de los Heros, es que no solo el consumidor debate, sino que marcas, el gobierno, el Estado e incluso instituciones como Indecopi y la Policía Nacional se han involucrado activamente en la votación o en acciones relacionadas.
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Cuando existe una conexión cultural y representatividad, como ocurre con la gastronomía para el consumidor peruano, las marcas —sean o no del sector— encuentran un gran potencial para sacar provecho al alinearse con estos valores. Las acciones de estas entidades generan empatía con las causas y valores del consumidor.










