Una semana después de que el suboficial de la PNP Clinton Laureano Victorio abriera fuego contra el joven Mario Pinedo en las inmediaciones de la avenida Cárcamo, en Cercado de Lima, nuevos elementos sugieren que el agente habría cometido un error trágico.
Lo que inicialmente se reportó como un acto de justicia ante un asalto, hoy se perfila como una presunta confusión que ha dejado a un joven de 21 años gravemente herido. El material audiovisual obtenido por la familia de la víctima ofrece una línea de tiempo que desvirtúa la narrativa del suboficial.
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La cronología de los hechos en Cercado de Lima, según imágenes reveladas
A las 8:01 p. m., las cámaras captan a un sospechoso huyendo por los callejones de la zona, seguido de cerca por Laureano. Sin embargo, apenas tres minutos después, Mario Pinedo aparece en una escena totalmente distinta: se le observa caminando con tranquilidad hacia un puesto de comida rápida para pedir una alita broaster.
Tras ser informado por la vendedora de que su pedido demoraría, el joven barbero decidió regresar a su casa para reencontrarse con su hijo de tres meses. Fue en ese trayecto donde se cruzó con el agente, quien vestía de civil.
Según el padre de la víctima, el policía nunca se identificó como tal y solo le gritó: “¡Ven, chino!”, lo que provocó que el joven, por temor, intentara correr. Segundos después, se escucharon los disparos que impactaron en la espalda de Pinedo.
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Defensor de la Policía firme en apoyo a agente
Por su parte, el general (r) Máximo Ramírez, defensor de la Policía, sostiene que el suboficial mantiene su postura de que Pinedo fue quien le arrebató el teléfono. Según el oficial, la identificación se basó en un supuesto tatuaje que el joven tendría en la mano, sumado a un estado de afectación psicológica tras el incidente.
A pesar de los descargos de la defensa policial, la ausencia del video del robo original mantiene el caso en la incertidumbre. La familia de Pinedo exige justicia, señalando que las pruebas actuales demuestran que el joven fue víctima de un uso desproporcionado de la fuerza basado en una identificación errónea.










