Ellas velan por la seguridad de todos los ciudadanos. Su fuerza es su sello y valentía, bajo ese uniforme hay mujeres con coraje que no solo combaten la delincuencia, sino que también son madres.
Un ejemplo de ese coraje y disciplina es Lucila Vargas, miembro del Grupo Terna, lleva ocho años ocultándose entre la gente para poder capturar a los delincuentes y ladrones.
"Las fuerzas no las tenemos iguales, pero las técnicas y la actitud las tenemos muchos más elevadas. Las mujeres en el Escuadrón Verde y sé que todos en la Policía estamos capacitados para reaccionar en milésimas de segundos. Esto es un día a día porque la delincuencia no para y nosotros tampoco", manifestó Vargas a Willax Noticias.





