El próximo 26 de julio se llevará a cabo la ceremonia oficial para instalar el nuevo Congreso de la República. Esta nueva representación nacional contará con un total de 130 diputados, 60 senadores y cinco de parlamentarios andinos electos.
Como ocurre cada cinco años, los legisladores recibirán un subsidio conocido como el gasto de instalación. Este beneficio económico está diseñado para facilitar la mudanza de los representantes que residen en el interior.
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Sin embargo, un análisis detallado revela cuestionamientos sobre quiénes realmente requieren recibir este bono de instalación.
La entrega generalizada del dinero despierta dudas sobre la necesidad real de este desembolso público. Cada parlamentario tiene derecho a percibir la suma exacta de 15 mil 600 soles por este concepto. Esta cantidad equivale aproximadamente a 14 sueldos mínimos vigentes dentro del territorio nacional.
La suma total de estos tres grupos de legisladores alcanza la cifra de 3 millones 42 mil soles. Este presupuesto está destinado teóricamente a cubrir los costos de traslado e instalación en Lima.
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Parlamentarios reelectos
El primer grupo observado está conformado por los 20 legisladores que consiguieron la reelección parlamentaria. Estos funcionarios públicos ya ocuparon una curul y conocen el funcionamiento logístico del Parlamento.
Ellos ya completaron su proceso de mudanza y adaptación a la capital desde hace cinco años. El desembolso asignado únicamente para este grupo de reelectos asciende a la suma de 312 mil soles.
“Yo me estoy desinstalando en este momento, se está cerrando el Congreso, estamos entrando a una nueva etapa de la instalación de la bicameralidad. En su momento se tomará una decisión. No se puede devolver porque es una partida asignada”, indicó Víctor Cutipa, diputado electo de Juntos por el Perú, a ‘ContraCorriente’.
Sin embargo, Arturo Alegría, diputado electo de Fuerza Popular, piensa lo contrario: “Vamos a enviar un documento solicitando para que no sea transferida a las cuentas que hemos entregado al Congreso este bono de instalación porque yo ya me instalé en el año 2021”.
Un segundo grupo genera todavía más interrogantes dentro de la distribución de los beneficios parlamentarios. Existen al menos cincuenta congresistas electos que ya registran su domicilio real en la ciudad de Lima.
Para estos legisladores, no existe una necesidad real de traslado desde otras regiones del país. Entre los nombres que figuran con domicilio en Lima se encuentran Miguel Torres y Martha Chávez. También aparecen en los registros Harvey Colchado, Lourdes Alcorta, José Baella y Susana Matute.
Vacíos en este beneficio
Existe un tercer sector de legisladores elegidos por regiones pero que residen de forma habitual en Lima. Estas personas desarrollan sus actividades laborales, políticas y campañas directamente en la capital.
A pesar de esto, mantienen de manera formal su domicilio registrado en el interior del país. La situación expone una serie de vacíos administrativos en el control interno del Poder Legislativo.
No existen mecanismos claros para determinar qué legisladores necesitan realmente instalarse en la ciudad. Tampoco se realiza una verificación posterior para comprobar si efectivamente se produjo una mudanza.
El desembolso se realiza de manera automática a todos los representantes sin distinción de su situación real.
El país observa atentamente el comportamiento de sus nuevos representantes antes de que asuman funciones. La decisión final sobre el cobro de la instalación marcará el inicio de la gestión legislativa.







