El ‘Niño Costero’ ya está calentando las aguas de nuestros mares, y lo más perjudicados están siendo los pescadores del muelle de Chorrillos.
Este fenómeno natural los está golpeando, debido a que embarcaciones regresan sin pescado debido a la drástica escasez de especies marinas. Puestos de ventas vacíos y la nula presencia de clientes. Es el panorama desolador que está mostrando en los últimos días.
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Lo que viven hoy los pescadores es una verdadera lucha por sobrevivir. El fenómeno de El Niño Costero ha cambiado las condiciones del mar y la faena se ha vuelto cada vez más larga e improductiva.
Los hombres de mar trabajan más de 12 horas, pero regresan con apenas una jaba de pescado; situación que ya empezó a elevar los precios en los mercados.
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“Ahorita la situación está crítica, joder, acá en la… en la pesca. Está crítica, hermano. Ahorita no hay ni para comer acá. Eso es lo que tiene que decir la nueva presidenta”, indicó un pescador preocupado por la difícil situación a Keiko Fujimori.
La pesca es escasa y la variedad también. Solo capturan pequeñas cantidades de sierra, lorna, cachema, bonito y pejerrey. En muchos casos no llegan ni a una docena de ejemplares por cada especie.
¿Cuál es la diferencia entre Fenómeno de El Niño y ‘Niño Costero’?
Fenómeno de El Niño es el calentamiento de las aguas superficiales se produce en el Pacífico Central ecuatorial, un área alejada del continente que se extiende en dirección a Australia.
En el Perú, suele manifestarse mediante teleconexiones atmosféricas que provocan sequías severas en los Andes del sur y el altiplano, además de altas temperaturas u olas de calor.
En el caso del ‘Niño Costero’, el calentamiento del mar es un evento localizado que se desarrolla de forma focalizada en el Pacífico Oriental, específicamente frente a las costas de Perú y Ecuador. Al calentarse el mar directamente frente al litoral, se evapora más agua y se desestabiliza la atmósfera local. Esto genera lluvias torrenciales y persistentes en la costa norte y central (provocando inundaciones, desbordes de ríos y huaicos), altas temperaturas térmicas costeras durante el invierno u otoño, y un fuerte golpe a la pesca artesanal e industrial debido a la migración de especies de agua fría como la anchoveta.








